Régimen Simple de Tributación para modelos webcam y creadoras de contenido: ¿te conviene o no?

Cada cierto tiempo vuelve la misma noticia: que van a eliminar el Régimen Simple de Tributación, que van a pasar a todo el mundo a un régimen único, que eso significa pagar más.

Antes de entrar en pánico o de tomar decisiones apresuradas, conviene entender de dónde salió este régimen, cómo funciona realmente y —sobre todo— a quién le sirve y a quién no. Porque esa última parte casi nadie la explica.

De dónde salió el Régimen Simple

El Régimen Simple de Tributación se implementó durante el gobierno de Iván Duque, y en esencia fue una adaptación de recomendaciones de la OCDE para hacer más eficiente el sistema tributario colombiano.

Buscaba resolver dos problemas concretos.

El primero: en Colombia mucha gente le tiene miedo a bancarizarse o a formalizar su actividad por los impuestos y los costos asociados a hacerlo bien. El segundo: el calendario tributario es un sancocho. Una fecha para la declaración de renta, otra para el ICA, otra para el IVA, cada una con sus reglas.

La promesa del Simple era clara: tarifas bajas, descuentos para quien genera empleo, y un calendario unificado donde los impuestos se presentan al tiempo.

Pero para ti, como modelo o creadora de contenido, lo más importante es otra cosa.

Por qué se llama «simple»

En el régimen ordinario —al que con toda seguridad perteneces hoy— presentas la declaración de renta. En el Régimen Simple no presentas renta: presentas el impuesto simple.

Y la diferencia de fondo está en los costos.

Como explicamos en detalle en el artículo sobre costos y deducciones, el gran problema tributario de esta industria es la dificultad de justificar costos que la DIAN acepte en un proceso de fiscalización. No nos digamos mentiras: costos reales, con factura electrónica y que cumplan los requisitos de causalidad, necesidad y proporcionalidad, casi no tienen.

Esto no es exclusivo de esta profesión. A muchísimos empresarios y emprendedores les pasa exactamente lo mismo.

Así que en el Régimen Simple el gobierno cortó por lo sano. El planteamiento fue: olvidémonos de los costos. Usted va a pagar tarifas muy bajas, y lo único que se puede descontar son sus aportes al sistema de seguridad social.

De ahí viene el nombre. Lo único realmente simple del Régimen Simple es la forma de calcular el impuesto.

Cómo se calcula

Para saber cuánto pagarías, el cálculo es este:

  1. Tomas los ingresos que recibiste.
  2. Les restas lo que pagaste de seguridad social.
  3. Multiplicas ese resultado por la tarifa que corresponda a tu actividad.

Para esta industria, esa tarifa normalmente se mueve entre el 1,6% y el 2%.

El dato que cambia la conversación

Detente un segundo en ese número.

La retención en la fuente que te practican los estudios o los monetizadores es del 4%.

Si en el Régimen Simple tu tarifa es del 2%, de entrada estás frente a un ahorro de al menos el 50% en impuestos.

Y digo «al menos» por una razón: hay modelos a las que, aun practicándoles retención en la fuente durante todo el año, al momento de declarar renta todavía les sale un impuesto a pagar. En esos casos el ahorro al pasarse al Simple es considerablemente mayor.

Puesto así, parecería que a todas les conviene el Régimen Simple.

Y no es así.

Por qué NO le conviene a todas

Aquí está el punto que casi nadie menciona, y es el que de verdad decide el asunto.

Declarar impuesto de renta no es lo mismo que pagar impuesto de renta.

A la gran mayoría de las modelos y creadoras que declaran renta en el régimen ordinario no les da impuesto a pagar. Declaran, cumplen, y el resultado es cero o un saldo a favor.

En el Régimen Simple eso no ocurre. Ahí es prácticamente imposible que no te dé impuesto a pagar, aunque las tarifas sean muchísimo más bajas que las de renta.

En el Simple, sí o sí pagas.

Y hay una obligación adicional que mucha gente descubre tarde: en el Régimen Simple tienes que emitir factura electrónica. No es opcional.

Entonces, ¿a quién le conviene?

La respuesta honesta es que depende de cada caso, porque cada persona tiene condiciones distintas: nivel de ingresos, aportes a seguridad social, si tiene retenciones, si tiene dependientes, si hace aportes voluntarios a pensión.

Dicho eso, hay un patrón claro: el Régimen Simple es una herramienta que favorece por excelencia a las modelos con ingresos altos.

Sin que sea un valor exacto, el punto donde la balanza empieza a inclinarse está alrededor de los 13 millones de pesos mensuales en adelante.

Pero insisto en lo mismo: no tomes la decisión con una cifra de referencia. Hay que calcular cuánto pagarías en el régimen ordinario y cuánto en el Simple, con tus números reales, y comparar. Es la única forma de saberlo.

Lo que tienes que retener de todo esto

  • El Régimen Simple reemplaza la declaración de renta por el impuesto simple, y unifica el calendario tributario.
  • Se calcula sobre ingresos menos aportes a seguridad social. Los costos no se descuentan.
  • Para esta industria las tarifas rondan el 1,6% y el 2%, frente al 4% de retención en la fuente que te practican hoy.
  • En el Simple siempre vas a pagar algo. En el ordinario, muchas veces no.
  • Obliga a emitir factura electrónica.
  • Favorece sobre todo a quienes tienen ingresos altos y pocos costos justificables.

¿Quieres saber cuál te conviene a ti?

No hay forma de responderlo sin ver tus números. Hacemos la comparación de los dos escenarios con tus ingresos reales y te decimos cuál te sale mejor, con el cálculo en la mano.

Atendemos de forma 100% remota en toda Colombia.

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